Se trata del “cambio profundo y de consecuencias importantes en un proceso o una situación, o en la manera en que estos son apreciados”, como la define el DLE, pues si bien muchas cosas están actualmente en crisis profundamente y al mismo tiempo, la manera en que esto es apreciado está en crisis: no hay una mirada holística y continua, ni se priorizan los problemas y aún menos las soluciones. El cambio climático sigue, la amenaza de una guerra atómica continua, las democracias están en crisis, la sobrepoblación no está mermando con suficiente rapidez ni en todas partes, y el consumismo y la carencia de educación persisten. Hechos todos los anteriores que ponen en crisis a las ciudades pues los generan y al tiempo son sus primeras víctimas, pese a lo cual saberes como la planificación, el urbanismo, el paisajismo,...