¿Para que sirve que cada vez haya más gente en el mundo? La mayoría de las cosas malas aumentan y la mayoría de las buenas no por eso mejoran. Entre las primeras están el cambio climático, la destrucción de las selvas y bosques tropicales, la disminución de la biodiversidad, las basuras, los desperdicios contaminantes de ríos y mares, el rápido y descontrolado crecimiento de muchas ciudades, y la destrucción de muchos paisajes naturales. Y por el otro lado, ni las ciencias, las artes, los deportes, los espectáculos, las democracias, la economía, la igualdad social, ni la arquitectura, necesariamente mejoran en la medida en que haya más gente e incluso puede ser todo lo contrario. Se alude con frecuencia a las cosas malas mencionadas arriba pero casi nunca se las vincula a la sobrepoblación, por lo que toca repetir que esta “se produce cuando una elevada densidad de población provoca un empeoramien...