Son al menos cinco los aspectos los que contribuyen al mal funcionamiento del tránsito en Cali: la carencia de un acertado plan vial; la ignorancia de las normas por parte de los conductores; el mal comportamiento de los peatones; el deficiente control por parte de las autoridades; y el muy rápido crecimiento del parque automotor. Problemas cuya solución hay que acometer al mismo tiempo y de manera integrada en tanto movilidad en la ciudad y el uso del suelo en ella. Cali carece de un plan vial para su área metropolitana, la que debe ser oficializada, que incluya la correcta demarcación y señalización de todas las vías, actualmente incompleta, equivocada, contradictoria o inexistente en muchas. Y que se recupere la nomenclatura oficial de la ciudad, la que en muchas partes ha desaparecido del todo obligando a los conductores...