El Ministro de vivienda (que debería ser es un Ministro de las ciudades pues en ellas la habitación es apenas una parte) afirmó recientemente en El País (04/06/2015) que en lugar de comprar carro se debería comprar vivienda. No se percató de la contradicción que hay en su propuesta pues la vivienda nueva fatalmente lleva casi siempre a la necesidad de comprar carro o moto ya que la mayoría de las veces está lejos de los sitios de trabajo o estudio pues su propósito es “urbanizar” el campo. En consecuencia es mejor alquilarla, considerando además que cada vez hay más solteros independientes de ambos géneros, como la evolución de las familias, actualmente muy pequeñas al principio y nuevamente al final, incluyendo las separaciones, cada vez más frecuentes. Y que las clases trabajadoras, medias y bajas, podrían habitar más cerca al trabajo y caminar hasta el mismo o ir en bicicleta. De ahí lo contradictorio de “regalar” viviendas en la periferia de las ciud...