Son aquellas indiferenciadas, que no destacan de la generalidad, que es otra de las acepciones de la palabra anónimo que da el Diccionario de la Lengua Española, DLE . Tal es el caso de Cali si no fuera por sus cerros y la cordillera pues su cantado río ya casi no se puede ver y el plan verde del valle ya está muy lejos, y su arquitectura anónima nada dice aparte de la mediocridad de sus arquitectos ocultos. Solo se destaca en el horizonte urbano la llamada “Torre de Cali” cuyos 45 pisos le hicieron exclamar al famoso arquitecto suizo Mario Botta "¿pero por qué?" ( Torres & "torres", El País 21/06/2001); y por pura pretensión sería la respuesta, pues lo que querían era el edificio más alto del país. Quedan algunos pocos barrios y unos pequeños sectores con carácter. Como San Antonio con su capilla en lo alto Miraflores alrededor de su verde parque; o también el conjunto blanco de l...