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Mostrando las entradas etiquetadas como sentidos

Las ciudades y los sentidos. 23.01.2021

Igual que sucede siempre en el campo, las ciudades se perciben a través de los sentidos: lo que se ve, se oye, se toca, se huele y se saborea; y si bien lo que las identifica en primer lugar son sus iconos más reconocidos, como a Cartagena de Indias por el Castillo de San Felipe, igual se las recuerda por sus demás imágenes visuales tradicionales, sus músicas, comidas y bebidas, o todo esto junto como en Granada que no es solamente La Alhambra, ni Estambul sólo Hagia Sophia. En Cali hay mucho que mirar, como sus cerros, la alta cordillera atrás y el verde y amplio valle a sus pies, y en lo más alto los farallones; también está el Parque del Acueducto y el Mirador de Belalcázar, el Paseo Bolívar, los grandes árboles en algunas vías y parques; la Torre Mudéjar, la Merced, la Capilla de San Antonio. Pero predomina es su caos urbano de fachadas caprichosas, feas culatas y altas “torres” que tapan las vistas, postes, cables, an...

¿Ver o mirar? 01.09.2018

    Ver es percibir con los ojos algo mediante la acción de la luz sobre las superficies, mientras que mirar es dirigir la vista a un objeto. Es decir que para mirar bien hay que saber ver. Sin embargo, como dice incisivamente Carlos Duque “¿Para qué ventanas si no hay paisaje?” (Instantáneas, El País, 12/08/2018). Pero ¿para qué ventanas y paisajes si no se sabe mirarlos?, pues verlos bien es un asunto de cultura: ese conjunto de conocimientos que permite desarrollar un juicio crítico de acuerdo con un cierto modo de vida y costumbres, tanto como los conocimientos y grado de desarrollo artístico y científico que permiten a (casi) cualquier individuo saber qué hay que mirar y cómo verlo.      Se trata, pues, de ver qué mirar para saber qué hay que ver al mirar, ya que muchos ni oyen ni sienten pues no saben que nada saben a diferencia de Sócrates, que así lo dijo pues si sabía. Son esos que no oyen los edificios pues creen que están muertos, cuando la real...

Imagen y arquitectura. 30.12.2017

          Como dice Juhani Pallasmaa ( Hämeenlinna, 1936) arquitecto y teórico finlandés, lo usual es mostrar los edificios separados de su contexto paisajístico, cultural y social, o como objetos estéticos independientes, amenazando la arquitectura con su estatización o instrumentalización, por motivos económicos y utilitarios. Buscando imágenes seductoras se ignora que la arquitectura nace de la necesidad de habitar y de glorificar, y que es nuestro principal medio de orientación en el mundo. Pero, precisa Pallasmaa, los edificios no se ven, sino que se produce un encuentro con ellos al transformar un espacio en un lugar específico, y al recordar otros edificios. ( La imagen corpórea , 2011, p. 158). Y a Ludwig Wittgenstein señaló que la gran arquitectura es para inmortalizar algo al servicio del poder religioso, político, militar o financiero ( Félix  de Azúa, Diccionario de las artes , 2002). Junto con la edilicia común de las viviendas y demás, c...

Olores y tacto. 01.11.2014

       El término olor indica tanto su impresión en el olfato , como lo que lo produce, y son varios los factores psicológicos que pueden intervenir en su percepción. Se genera por una mezcla compleja de gases, vapores y polvo, cuya composición influye en el tipo de olor percibido. Los términos fragancia y aroma son usados principalmente para olores placenteros, como el de los perfumes o ciertas hierbas, mientras fétido es uno intenso y desagradable, o hasta repugnante, y pestilente si es malo para la salud.     Debido su componente subjetivo y la dificultad de discernir entre olores “agradables” o “desagradables” no es fácil determinar con precisión cuándo se traspasa el umbral de lo admisible, ni como disponer unos máximos de tolerancia. Sin embargo la “olfatometría”, una técnica para determinar el grado de molestia que ocasionan ciertos olores a la población, si permite abordar el problema de la contaminación ambiental causada por olores pestilent...

Sonidos y ruido. 25.10.2014

    Los diferentes suelos suenan distinto al caminar por ellos, y en los recintos cerrados los sonidos son opuestos a los de los patios donde además cambian del día a la noche. Así contribuyen a caracterizar los diversos ambientes de un edificio; y por supuesto varían al estar en ellos o al recórrelos uno tras otro, reforzando o no las emociones generadas por las formas, colores y texturas de los muros, o produciéndolas por sí mismos.     En la naturaleza existen sonidos de diferentes fuentes y sus características de frecuencia (altura), intensidad (fuerza), forma de la onda (timbre) y envolvente (modulación) los hacen inconfundibles. Por ejemplo, el suave correr del agua por una acequia tiene las mismas características que la caída del agua en una catarata  pero la intensidad de esta es muchísimo mayor llegando a ser ensordecedora.    El volumen es la percepción subjetiva que se tiene de la potencia de un sonido, y no hay que confundirlo co...

Sonidos, olores y tacto. 27.09.2014

       Si bien las formas son las que primero emocionan en la arquitectura, pues la vista periférica es la más importante en el sistema perceptivo, nos sentimos forasteros ante los escenarios contemporáneos en los que se elimina la percepción que se tiene de ellos, pues además de la visión, intervienen sonidos y olores, y los tres son una prolongación del tacto.      Como dijo George Berkeley, el célebre filósofo irlandés, ya en el siglo XVIII, “la vista necesita de la ayuda del tacto, que proporciona sensaciones de solidez, resistencia y protuberancia; separada del tacto, la vista no podría tener idea alguna de distancia, exterioridad o profundidad, ni, por consiguiente, del espacio o del cuerpo”, lo que es evidente.    Son las diferentes intensidades de los sonidos las que producen emociones en los edificios y espacios urbanos. Se oyen silencios, murmullos y ecos producidos por el agua, el viento, la lluvia, los pájaros, las pisad...