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Mostrando las entradas etiquetadas como olor

Olores y tacto. 01.11.2014

       El término olor indica tanto su impresión en el olfato , como lo que lo produce, y son varios los factores psicológicos que pueden intervenir en su percepción. Se genera por una mezcla compleja de gases, vapores y polvo, cuya composición influye en el tipo de olor percibido. Los términos fragancia y aroma son usados principalmente para olores placenteros, como el de los perfumes o ciertas hierbas, mientras fétido es uno intenso y desagradable, o hasta repugnante, y pestilente si es malo para la salud.     Debido su componente subjetivo y la dificultad de discernir entre olores “agradables” o “desagradables” no es fácil determinar con precisión cuándo se traspasa el umbral de lo admisible, ni como disponer unos máximos de tolerancia. Sin embargo la “olfatometría”, una técnica para determinar el grado de molestia que ocasionan ciertos olores a la población, si permite abordar el problema de la contaminación ambiental causada por olores pestilent...

Sonidos, olores y tacto. 27.09.2014

       Si bien las formas son las que primero emocionan en la arquitectura, pues la vista periférica es la más importante en el sistema perceptivo, nos sentimos forasteros ante los escenarios contemporáneos en los que se elimina la percepción que se tiene de ellos, pues además de la visión, intervienen sonidos y olores, y los tres son una prolongación del tacto.      Como dijo George Berkeley, el célebre filósofo irlandés, ya en el siglo XVIII, “la vista necesita de la ayuda del tacto, que proporciona sensaciones de solidez, resistencia y protuberancia; separada del tacto, la vista no podría tener idea alguna de distancia, exterioridad o profundidad, ni, por consiguiente, del espacio o del cuerpo”, lo que es evidente.    Son las diferentes intensidades de los sonidos las que producen emociones en los edificios y espacios urbanos. Se oyen silencios, murmullos y ecos producidos por el agua, el viento, la lluvia, los pájaros, las pisad...