Desde su fundación hasta inicios del siglo XX, la colonial traza ortogonal de Cali (su plan vial), que les quedó con manzanas romboidales y no cuadradas, indicaba los usos del suelo a partir de la plaza central, en donde se ubicaba la iglesia y las principales viviendas, y se extendió por la orilla derecha del “rio de la ciudad” (el río Cali), hacia arriba (el Camino Real a Buenaventura) con los barrios de los más ricos (San Antonio y luego El Peñón), hacia abajo con barrios populares (San Nicolás y luego El Obrero) y mucho más tarde, al sur, siguiendo el camino a Popayán (Plan de usos del suelo implícito) formando sus vías principales una “T” (la Av. Colombia y la Cl. 5ª). Entrado el siglo XX, Cali, ya mucho más poblada, se pasó al otro lado del rio (El Centenario y Granada) y los nuevos usos del suelo fueron los que comenzaron a determinar el trazado vial de la ciudad, y su infortunada consecuencia fue que las vías perdieron su continuid...