El carácter propio de las ciudades está dado por el paisaje en el que están emplazadas, determinado este por su relieve, clima y vegetación, y por el clima mismo, que determinan su urbanismo y arquitectura, y en consecuencia sus edificaciones, sus calles, avenidas, plazas y parques, y sus gentes y su comportamiento en la ciudad. Y por supuesto por sus hitos arquitectónicos, como antes sus entradas o puertos, luego sus estaciones y ahora sus aeropuertos; y por sus templos, sus catedrales y hoy en día también sus museos. En Washington D. C. su aeropuerto y la ampliación de su principal museo son paradigmas del inicio de la verdadera arquitectura posmoderna. El Washington Dulles International Airport, 1962, de Eero Saaerinen (Kirkkoummi 1910-1961 Ann Arbor Mi.) es lo que debe ser un buen aeropuerto en el siglo XXI: separado de la ciudad pero sin quedar muy lejos, sin construcciones alrededor de ningún tipo, muy claro y fácil y c...