En Cali no faltan las propuestas buenas pero mal desarrolladas y víctimas de la corrupción, o que ni siquiera se han aplicado. Entonces vale la pena proponer algunos cambios, desarrollar otros, ya mencionados en esta columna y en El País, y esperar comentarios sobre otras ideas malas o mal aplicadas, pues no hay que olvidar que el camino al infierno está empedrado de buenas intenciones. “Camina San Antonio” debería ser todos los días y no uno o dos al año, y para los residentes y no apenas para los visitantes del barrio; en otras palabras: hacer amplios andenes, pues su carencia obliga a caminar por las calzadas; conformar supermanzanas para solo tránsito local; permitir estacionar sólo en calles suficientemente anchas; y hacer parqueaderos públicos en su periferia. El “Pico y placa” sin duda es necesario, e incluso habría que ampliarlo a dos días a la semana o duplicar el número de vehículos a los que no se les permitir...