Citando de nuevo a Lewis Mumford (La cultura de las ciudades, 1938), la ciudad es el escenario de la cultura, lo que implica las normas para la convivencia en ella, es decir un guion para actuar y un director que lo pone en escena. En Cali, escenario, normas y directores siguen fallando cada vez más pero, a diferencia de una obra de teatro, la vida en las ciudades no se puede parar mas si se puede dar una voz de alerta: el voto en blanco de los urbanitas, o sea el de aquellas personas que viven acomodadas a los usos y costumbre de la ciudad, que es como el DEL define la palabra, y que los echan de menos sintiéndose extranjeros en su propia localidad. En Cali, debido a su rapidísimo crecimiento, los nuevos usos están acabando con las viejas costumbres dificultando cada vez más la convivencia de todos en lo que les es común en la ciudad. Es el ruido ajeno; la pintarrajea...