Debería ser suficientemente claro que los problemas actuales de Cali obedecen en buena parte a la falta de continuidad en su trazado (espacios urbanos públicos), alturas, patios (espacios urbanos privados), imagen y sus usos. El resultado es que aquí todo ha cambiado pero nada se ha terminado del todo, y basta con que algo lo sea para proceder pronto a “cambiarle la cara”, y por supuesto sin importar si era bella o no, o parte de la ignorancia colectiva de la ciudad. En su traza, pues pese a que Cali se inició linealmente sobre la rivera derecha del río Cali, pronto se comenzó a alargar sobre el camino a Popayán, conformando la “T” de la que habla Edgar Vázquez, y con el puente Ortiz se pasó al otro lado del río, conformando una “+” , siempre hubo continuidad. Esta se rompió con la (mal) llamada Autopista Sur oriental con la que se pretendió hacer a Cali una ciudad semiradial, y a partir de allí la total ...