En aquellos países en los que lo usual es que la mayoría se abstiene de votar, parecería paradójico que mientras los copropietarios de una propiedad cualquiera no permitan que uno de ellos disponga a su conveniencia del mismo, sean los mismos ciudadanos que permiten, al constituir una mayoría que no vota, que sea una minoría la que elija sus gobernante en el país, su departamento y la ciudad en la que se encuentran aquellos copropietarios. La segunda pseudo paradoja es que ellos no se dan cuenta de la flagrante contradicción que resulta de que irresponsablemente permitan gobiernos que no son genuinos ni verdaderos, pero que después ellos no toleran, cuestionan y entorpecen. Son gobiernos ilegítimos producto de una falsa democracia en los cuales la soberanía no reside en el pueblo, ya que la mayoría del mismo no la ejerce directamente, dejándola en manos de los representantes de la minoría de los que sí ...