Se habla mucho y con frecuencia de nuestro sometimiento a Estados Unidos política y económicamente (incluyendo el narcotráfico), y de su penetración cultural. En Cali es tal que al sitio en donde pusieron una bomba cerca a la Policía lo llamamos de inmediato “zona cero”, y por sus calles transita hace unos años un Land Rover con letreros de US ARMY, siendo que es un “Jeep” que nunca ha usado ni usará el ejército de Estados Unidos y menos con ese verde y esa caligrafía. Y son muy comunes esas provocativas camisetas con un “For Sale” estampado que llevan muchas sardinas que no lo están. O esos letreros de “open” que ponen en muchos locales que ya están cerrados, es decir “close”. Lo gringo en Cali es “in”. Pero poco se mencionan nuestras otras dependencias, como en nuestras ciudades de traza ortogonal y en nuestra arquitectura de patios, por ejemplo, que los colonizadores españoles habían adaptado desde el siglo XVI a nuestra geografía. Paradójicamente después de nuestra Inde...