Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Programas

Cinco sugerencias. 02.09.2023

  Se trata de un conjunto de ideas a discutir, y sacar conclusiones no  polarizadas ni populistas, ni sometidas a las mentiras. Los candidatos  ideales a la Alcaldía y el Concejo de Cali, en las próximas  elecciones, deberían cumplir algunas condiciones: antecedentes,  conocimientos, experiencias, asesores y programas, que conforman un  arquetipo político pertinente para recuperar esta descontrolada ciudad  y sus ocupantes, que no habitantes y menos ciudadanos, incluyendo los  que se abstienen de votar. Antecedentes: no tenerlos comprobadamente negativos de ningún tipo,  ellos, sus familiares, amigos, conocidos y colegas cercanos; o, por lo  contrario, que sean positivos en tanto conocimientos, experiencias,  asesorías y compromisos, respecto a las ciudades y sus habitantes,  concretamente en Cali en sus diferentes épocas más recientes.  Vivencias irremplazables en la medida de que se las analice y valore  en consecue...

Buenos funcionarios. 17.06.2011

     Hay que partir de que en últimas los funcionarios públicos de las ciudades son buenos en la medida en que mejoren la calidad de vida de la mayoría de los ciudadanos, para lo cual precisan de un verdadero plan integral que por supuesto exige un mínimo conocimiento geográfico e histórico de las ciudades y sus habitantes. Y por supuesto deben ser idóneos en   el tema de su cargo. Y si son probadamente buenos deberían continuar en él aun cuando cambien el alcalde y otros funcionarios. Especialmente los directores de las oficinas de planeación, por razones obvias, y por eso es que hay en muchas ciudades la figura de   “el arquitecto de la ciudad”. Difícilmente se puede planificar el crecimiento y mejora de una ciudad si todo se cambia cada cuatro años al vaivén de los ingreses inmobiliarios del momento.                                             ...

Buenos electores. 09.06.2011

      Lograr un buen Alcalde y un buen Concejo depende en primera instancia de los ciudadanos que los eligen. Pedir que los candidatos sean honrados, como se repite tanto últimamente, no basta. Deben serlo también los electores mismos para poder exigirlo luego a sus elegidos. Porque la triste realidad es que en este país muchos votantes a lo que aspiran es a estar bajo la protección o tutela de su candidato cuando gane, o comprometerlo a que les entregue contratos, principalmente de obras públicas, por lo que suelen apoyar a varios para tener más opciones. Lo que no extraña a nadie es que sistemáticamente todos los funcionarios públicos sean acusados de corrupción, se les demuestre a muchos que si lo fueron, y que algunos, cada vez más, terminen en la cárcel. Por lo demás honrado, recto e íntegro en el obrar, no significa también bueno, útil y a propósito para la ciudad.                             ...