Casas y edificios enmarcan espacios exteriores y conforman recintos interiores limitados por suelos, cubiertas y cerramientos. Hasta inicios del siglo XX en Colombia, y en Iberoamérica en general, las casas campesinas y las de los pueblos pequeños fueron de suelo de tierra apisonada, cubierta de palma, en las tierras calientes y templadas, o de paja, en las frías, y muros indígenas, ya fueran “embutidos” (rellenos con tierra) o de bahareque (sólo recubiertos con tierra), con guaduas o varas de madera “redonda” (sin aserrar) como estructura. En Cali existió una en el Centro hasta la década de 1970, cuando la ampliación de las calles acabó con ella, e incluso hay una en San Antonio. ...