En muchas ciudades colombianas, no así en muchos de sus pequeños pueblos, muchos de sus habitantes habitan pobremente y la culpa no sólo es de los más ricos pero sí, en algunos aspectos, porque los imitan, ya que el caso es que muchos ricos y los nuevos nuevo ricos que los imitan viven como si fueran pobres. Pobres de espíritu que no saben valorar la calidad del espacio urbano y arquitectónico de sus ciudades, no siempre ligado directamente con la riqueza, al punto de que muchas casas “pobres” son más emocionantes, disfrutan de vistas más bellas y son más confortables y funcionales, como casi siempre en el campo, pero que unos y otros desprecian por “pobres”. Valorar racionalmente la calidad del espacio urbano y arquitectónico de las ciudades es un asunto bastante complejo, tanto de origen biológico, en tanto relación del cuerpo humano con el medio ambiente, natural y urbano, como cultural en tanto historia, ...