La democracia es históricamente una manifestación urbana y lo es cada vez más ya que cada vez más personas viven en las ciudades; por eso es que en dicho ámbito la política nacional debería estar supeditada a ellas y no lo contrario, por ejemplo respecto a su sobrepoblación, o de cara al cambio climático. Y por eso es pertinente proponer ideas al respecto, como la de que lo mejor sería que los vecinos de un barrio, asumiendo su papel de ciudadanos, eligieran a su representante a una Junta Comunal, y estas los suyos a un Concejo Municipal, que elija entre un Alcalde para que lleve a cabo un plan urbano-arquitectónico a largo plazo para la ciudad y sus habitantes. Este Plan de Ordenamiento Territorial [POT] debería ser propuesto por el Concejo Municipal y elaborado con la participación de los gremios profesionales y las universidades, y no sacado de la manga por un alcalde, y que los que lo siguen lo cambian para satisfacer a los que financiaron sus candidaturas, en lugar de actu...