Los problemas de muchas ciudades colombianas, y los más mencionados por sus habitantes, están claramente identificados; entonces lo procedente es votar por los candidatos a alcaldías y concejos que proponga las mejores soluciones; y si ninguno convence, pues votar en blanco y no abstenerse. Si los votos en blanco se suman a los de los candidatos que no ganan, y son más que los de los que sean elegidos, constituirían una oposición mayoritaria que les impediría gobernar como si hubieran sido elegidos por mayoría, y de esta manera estarían sometidos al control democrático, organizado y continuo de los que no votaron por ellos. La inseguridad de la ciudades, la deficiente movilidad en ellas, el mal comportamiento de sus ciudadanos en sus espacios públicos, el ruido ajeno, las basuras, la informalidad, la carencia de empleo de muchos de sus habitantes y, por supuesto, la corrupción a todos los niveles,...