La calidad de vida en este tradicional barrio de Cali (y en toda la ciudad) está amenazada cada vez más ante la falta de interés de las Autoridades Municipales por entender sus problemas reales (o su falta de preparación para hacerlo correctamente) y su displicente falta de compromiso con las soluciones acordadas en años anteriores. Creen que basta con realizar llamativos actos de mostrar, como el de “Camina San Antonio”, que solo benefician a sus visitantes esa fecha (no a sus residentes), cuando en el día a día a todos los que caminan y viven el barrio les cuesta cada vez más poder hacerlo con seguridad y placer: el ruido, los carros, los colorinches y la total falta de control lo dificultan. El ruido por las noches, ocasionado por la música a todo volumen en algunos restaurantes y bailaderos, o por vecinos irrespetuosos con sus fiestas escandalosas, atenta contra la buena vida en el barrio, sobre todo considera...