Si bien la inseguridad en Cali es sin duda alguna muy preocupante, el hecho que se ignora es que el mal comportamiento de sus habitantes en el espacio público afecta a todos y sobre todo, todo el día al desplazarse por la ciudad, y por la noche no falta el ruido ajeno de músicas a todo volumen y risotadas histriónicas. Es el acoso permanente a los demás peatones al caminar o en las colas de espera, junto con el irrespeto en las vías a los otros y a las señales y demarcaciones, por parte de los agresivos conductores de camiones, buses, taxis, carros, motos y bicicletas, al que se suman los inoportunos pitos y el ruido de los motores con su silenciador dañado o que se ha alterado para que suene más alto. Carencia de cultura urbana como consecuencia del muy rápido crecimiento de la ciudad con gentes venidas de otras partes que aun no han tenido tiempo para hacerla su ciudad, y de unas autoridades que no se...