Como dice el arquitecto Eduardo Cadaval (Arquine 09/05/2014), con obras en España y México, los más importantes proyectos no los realizan los mejores arquitectos. Los hacen los que a diferencia de ellos saben que la arquitectura actual es un negocio complejo y por lo tanto invierten su tiempo en conseguir el encargo. Que entienden que es parte del mismo frecuentar políticos que por lo general no son admirables ni honrados, y no les importa prestarse a sus aspiraciones. Todos sueñan con ser presidentes y creen que construir proyectos faraónicos es el mejor camino. No les importa que no tengan sentido, ni el presupuesto y tiempo requeridos para hacerlos bien. Arquitectos sin ética que tampoco les importa regresar parte de sus horarios (que en este caso si liquidan de acuerdo a las tarifas) para pagar las costosas campañas de sus promotores. Ni que el dinero de los contribuyentes pudo ...