Mucho se ha escrito sobre el envejecimiento del ser humano, pero poco del de la arquitectura y las ciudades, aunque sí de las invisibles, como Italo Calvino en su libro de 1972. Por supuesto sí se ha escrito sobre su conservación, restauración, remodelación y reconstrucción, y hay manuales para su mantenimiento, pero muy poco sobre su ineludible envejecimiento. Este les es tan propio como lo es a la gente, y lo que resta es usarlo para corregir errores o no cometerlos de nuevo, y reinterpretar las buenas soluciones. Pero siempre habría que pensar en cómo van a envejecer los proyectos cuando se construyan, y, por ejemplo, aprovechar la pátina de los materiales naturales y de ahí utilizarlos en lo posible. Mantener es, primero que todo, limpiar los edificios , en especial sus fachadas, las que en las grandes ciudades lo necesitan más debido a la polución procedente de las fábricas y vehículos. Pero igual es reemplazar t...