Los espacios urbanos y las edificaciones de toda ciudad son de propiedad pública o privada y su uso igualmente lo es, y en su debido respeto estriba no sólo parte de la calidad de vida en ellas sino igualmente la de la ciudad misma en tanto que son un artefacto financiado y construido por iniciativas públicas como privadas. Relaciones que no tienen lo suficientemente en claro muchos políticos, funcionarios públicos, promotores de vivienda, arquitectos, ciudadanos y ni se diga los habitantes comunes que no votan o venden su voto y con él su futuro y el de la ciudad toda, ignorando el derecho o facultad de poseer algo y poder disponer de ello dentro de los límites legales, como dice el DLE. Los espacios urbanos públicos son primero que todo los andenes y calzadas de las calles y avenidas y en estas además sus separadores; luego las terrazas, plazoletas y atrios; las plazas; los pequeños parques de barrio, los grandes parques y los parque metropolitanos compartidos con otros municip...