La verdad no es un acto de fe; la física, por ejemplo, no es totalmente exacta pues la presencia misma del observador altera su medición, y siempre hay singularidades. Ni siquiera las matemáticas son siempre exactas. De hecho, el conocimiento científico solo es aquel que sea “falseable”, que se pueda intentar demostrar que está equivocado (Karl Popper: La lógica de la investigación científica , 1934). Por lo contrario, las mentiras recurrentes que se dicen de Cali son un acto de fe; de esperanza en el negocio correspondiente, pero sin caridad alguna, pretendiendo, funcionarios y contratistas amigos o copartidarios, que todos creamos en que van a cambiarle la cara a la ciudad para ponerla en los ojos del mundo. Por ejemplo: Que la movilización de gente y mercancías se resuelve con más puentes, es una mentira comprobable, aunque desde luego si se precisan algunos, cuya verdad técnica hay que demostrar con un verdadero proyecto urbano arquitectónico, y no apenas cobrar por su su...