Las fachadas, con su disposición de llenos y vacíos, son la primera emoción que brindan los edificios, ya sean únicas o las que forman las esquinas de sus volúmenes, cuando son exentos; como también las fachadas interiores. En todas ellas, las cubiertas son lo más llamativo e importante pues recortan el edificio contra el cielo. Por eso las cubiertas planas de la arquitectura moderna precisan de algunos elementos que rompan su inútil monotonía. ...