Una nueva reglamentación, actualmente en proceso y que acertadamente busca mejorar la calidad de vida de los caleños, prohibiría en la ciudad los avisos en el espacio urbano público. Ya sean pasacalles o pendones sobre las fachadas de las casas, o en los antejardines, separadores viales, árboles y zonas verdes, y apenas se podrá instalar publicidad exterior visual, hasta de ocho metros cuadrados, en lotes aún sin construir, y poner afiches o carteles sólo en los lugares definidos por la Alcaldía Municipal. Igualmente busca reglamentar la variopinta y desordenada propaganda móvil en las principales calles la que llega a ser invasiva (El País, 13/07/2017). ...