Para tratar de conservar algo de lo que aún queda de natural en La Tierra, es preciso que las ciudades sean sostenibles. Que sean más permanentes, compactas y bioclimáticas. O sea, que conserven el patrimonio construido, se modifiquen apenas lo indispensable y reutilicen todo lo que se pueda. Pero que se re densifiquen para optimizar su movilidad y servicios, subdividiendo las viviendas existentes, ya que las familias son cada vez más pequeñas, que hay cada vez más ayudas tecnológicas y que las ciudades ofrecen más servicios, y también construyendo más pisos sobre los edificios bajos existentes, en lugar de demolerlos, y haciendo los nuevos más altos pero respetando su entorno y el paisaje. Y desde luego, convirtiéndolos todos a sistemas pasivos de climatización y con más iluminación natural, para lo cual además habría que readecuar los horarios de las distintas actividades urbanas, utilizando mejor la luz del día. Finalmente habría que reciclar todos los desechos, basuras y esco...