Una mejor ciudad requiere una autoridad única para organizar y reglamentar el tráfico y el transporte público y privado. Es decir, una Secretaría de Tráfico y Transporte que trabaje conjuntamente con la Empresa de Servicios Públicos, la Oficina de Catastro y la Secretaría de Planeación, bajo la coordinación de esta última, en lo que tiene que ver con el crecimiento del perímetro urbano, la renovación de sus diferentes zonas, la densificación de la ciudad y su zonificación, el uso del suelo, los impuestos predial y de industria y comercio, y la movilización interna como la de la región inmediata. Es la única manera de planificar una ciudad, a largo plazo y para beneficio de todos, cuyo suelo es una propiedad privada con la cual no solo se negocia sino que se especula, especialmente cuando crece mucho y muy rápido. ...