Sin mayor duda el principal problema que afronta Cali, y lo es desde hace no pocas décadas debido a la magnitud y rapidez de su crecimiento durante el siglo XX, es la falta de control de la ciudad y sus habitantes por parte de las autoridades elegidas democráticamente precisamente con ese propósito, como lo es en una sociedad democrática. Se trata entonces de la poca comprobación, inspección, fiscalización e intervención de lo que sucede en la ciudad a diario en sus diferentes sectores, como define el DLE tal palabra, pero en mayor o menor grado por lo que es un error generalizar, lo que generalmente es lo que hace dificultando aún más un control eficiente. Comenzando por el insuficiente control de la delincuencia en sus distintas formas; el vandalismo, las basuras, desperdicios y pintadas; el tránsito de vehículos y peatones; la invasión de los espacios urbanos públicos, el mal comportamiento de la gente en ...