En todo el mundo muchas ciudades crecieron tanto y tan rápido que ya son en buena parte nuevas urbanizaciones una después de otra, como es el caso de Cali, y por eso ahora lo más indicado es que de nuevo cambien pero para que vuelvan a la ciudad de siempre, como ya se está haciendo sobre todo en Europa, y no que sigan “cambiando” para que continúen cada vez más aburridoramente iguales. Entre muchas otras cosas, hay que cambiar a fondo el transporte entre las diferentes ciudades de una región, las ciudades mismas, la movilidad en ellas, pero para ello hay que primero convertir sus nuevos habitantes en verdaderos urbanitas conscientes de sus derechos y deberes ciudadanos. Hace miles de años el transporte entre las ciudades comenzó caminando pero en las de América solo se pasó a las mulas y caballos hasta el siglo XVI, y en Colombia, cuatro siglos después, en el XX, de pronto “se pasó de la mula al avión”. Mas ya en el XXI hay que regresar a los trenes, los que fueron torpemente eli...