Se habla de la necesidad de una reforma agraria, principalmente de la propiedad del suelo pero menos de su incidencia en la economía y por consiguiente en lo social, pero poco de la urgencia de una reforma urbana y nada de el negativo efecto de la propiedad privada del suelo urbano y urbanizable, la que lleva (corrupción o no de por medio) a la falacia de la planificación, y esta, sin educación a propósito, al mal uso, lo que se agrava por la falta de control por parte de la Autoridades Municipales. Además de que (toca insistir) en Colombia cerca al 75% de sus habitantes ya habitan en ciudades, en que cada vez lo serán más, y que estas son las más relacionadas con el cambio climático. La planeación urbana contempla dos aspectos interrelacionados: un plan vial y uno de usos del suelo que contemple índices de ocupación en primer piso, usos permitidos y estacionamientos requeridos; cantidad de pisos ...