Para una mejor ciudad-región, además de mejorar su seguridad y la movilidad en ella, es preciso dividirla, reglamentar el uso de los primeros pisos y limitar la altura de los edificios en razón de la responsabilidad pública de la propiedad privada, y aumentar los parques de barrio y la arborización de los andenes, lo que además ayudaría frente al cambio climático. Son aspectos que se repiten en muchos barrios de las más bellas, agradables y funcionales ciudades del mundo y que caracterizan algunos de los mejores espacios urbanos que hay en Cali en medio de su caos de fachadas caprichosas, feas culatas, postes, cables, antenas, vallas de propaganda, y “torres” que tapan las vistas. Hay que insistir en dividir a Cali en varias “ciudades dentro de la ciudad” alrededor de “centralidades peatonales” y base de conformar “supermanzanas” con solo tránsito local, estimulando y reglamentando con dicho propósito los sec...