En países como Colombia los que no votan, que aquí son siempre la mayoría, o casi, son los que permiten que una pequeña minoría elija, y con frecuencia esta escoge al “menos malo” el que a veces resulta peor que el malo a secas. ¿Pero cómo convencerlos de que voten? Para principiar hay que considerar que esa mayoría no es homogénea pues va desde los que simplemente les da pereza votar hasta los que creen (mal) que para qué votar si todo sigue igual. Cómo hacer para que piensen (bien) y sean responsables y en ese caso voten en blanco en lugar de sumarse a los perezosos con los que conforman esa vergonzosa mayoría de los que solo se quejan. Sí la mayoría votara en blanco no se solucionarían todos los problemas de inmediato pero si se abrirían las posibilidades para que se planteen, no nuevos candidatos, pero si nuevas propuestas y no simples promesas...