En la parte más alta de Miraflores, San Fernando y San Cayetano, confluyen siete calles generando sus siete esquinas, más una peatonal o sea que son en realidad ocho, con lo que comienza su semejanza con Cali. Aquí nada se cuenta de verdad, comenzando por sus habitantes que son muchos más de los que señala el censo que no cuenta como caleños a los que viven en Cali pero en zonas que corresponden a otros municipios. Y no es claro si Sietesquinas es producto de la ciudad espontánea en que se convirtió esta hace medio siglo, o de un L'Enfant local con nostalgia de Washington. Todas las calles que llegan a Sietesquinas son calzadas angostas con andenes estrechos e irregulares o sin ellos, y la capacidad de sus calzadas es apenas de dos carriles, pero todas son de doble sentido y no hay espacio para siquiera una mínima glorieta y todas tienen demarcado un “pare”, mal ubicado además, y además la gente se estaciona a ambos lados incluso sobre los “pare...