Hace cerca de 40 años la Cámara de Comercio de Cali, con el arquitecto José Luis Giraldo, fue clave para la conservación del barrio, ya amenazado con la demolición a pedazos de “casas viejas” generalizada a partir de los VI Juegos Panamericanos. Calificar hoy el barrio de “pintoresco” (El Tiempo, 09/11/2014) es una distracción pues no lo es, y tampoco es cierto que se esté consolidando como un “corredor” gastronómico por los 54 restaurantes que supuestamente hay en la zona, además de que no todos son tales. La realidad es que San Antonio es sencillamente un barrio residencial en el que sus vecinos están empeñados en que se lo respete como tal. Principiando por recuperar su silencio y sus calles, ahora invadidas por los carros que van a las oficinas y a los restaurantes que se han instalado recientemente allí huyendo de las obras de Granada y porque en el Parque del Perro ya no caben más. Mas el problema no son los restaurantes ni las oficinas en sí mismos, sino la falta de es...