Caminar por sus ocho cuadras, aun sin terminar, una mañana por la mañana de un día entre semana, es un recorrido por la torpeza notable en comprender las cosas de las ciudades que hay en esta . No hay pasos peatonales en la Calle 13 o frente al Intercontinental, y por cada 30 peatones que cruzan por el Puente España o el Ortiz, apenas uno camina por el llamado bulevar Avenida Colombia. Un pleonasmo tan tropical como el sol que azota transeúntes y bancas pues las únicas sombras son las muy flacas de los gordos ductos de extracción de gases del túnel. Y por supuesto la propaganda que hay en ellos, pues se los disfrazo de mogadores, no se puede ver. ...