Además de ser eficiente y económico, el transporte público debe ser también placentero y no apenas agradable, y sin duda debería ser didáctico. Habida cuenta de que se lleva a cabo precisamente en los espacios públicos de la ciudad, que son justamente en donde los ciudadanos más se encuentran, por lo que habría que crear en ellos o cerca, espacios y momentos para que puedan interactuar, como lo han hecho siempre en ciertas calles, plazas y parques. Lo que desde luego no pueden hacer en buses o vagones y mucho menos cuando sus pasajeros van como sardinas en lata. ...