Muchas de las normas urbanas y arquitectónicas vigentes en la ciudad no son las más adecuadas para un barrio que se supone debe ser protegido por ser de interés cultural, principiando por que debería constituir un ejemplo de urbanismo y arquitectura a reinterpretar, no de imitar con vulgares pastiches, en nuevas partes de la ciudad proyectando para ellas edificios de más pisos y re densificándolas, pero que tengan vergeles, patios, balcones y terrazas con huertos casero, y cubiertas inclinadas con paneles fotovoltaicos y no esas cubiertas “modernas” sosamente planas que más pronto que tarde generan molestas goteras a menos de poner costosas impermeabilizaciones. De otro lado la falta de control por parte de las Autoridades Municipales es abrumadora, y continúan las demoliciones y talas de árboles de los solares pese a estar prohibidas, y varias construcciones se adelantan sin permiso y no dejan el aislam...