En Cali se presentan temperaturas templadas y parejas a lo largo del año, y se pasa por la “zona de confort” tres veces al día casi todos los días. Fácilmente se podría contar con mucho mas iluminación natural, y tener de nuevo una climatización pasiva y, en los casos en que el aire acondicionado sea ineludible, reducirlo al máximo. Pero hay que resolver problemas como los aguaceros venteados, el polvo y especialmente el ruido, que vino con el rápido crecimiento de la ciudad en el siglo XX. Habría que cambiar costumbres y reinventar puertas y ventanas, reinterpretando soluciones tradicionales o, combinadas con tecnología de punta, desarrollar nuevas, lo que llevaría a una arquitectura propia y apropiada, y no copiada de las revistas como hoy. Que además también sería contextual en la misma medida en que la colonial o de tradición colonial, aun presentes en Cali, igualmente lo son, vinculándola al patrimonio construido para beneficio de la ciudad. Esta arquitectura de nuev...